En Tailandia vivimos unas de nuestra experiencias únicas, que no sé si podremos repetir algún día: alimentar, jugar y viajar con los elefantes de @BaanChangElephantPark.

Muy recomendable este centro de elefantes, des de el minuto uno fueron muy transparentes en todo y os podemos asegurar que no maltratan los animales, trabajan con medicinas naturales (en especial unas frutas en concreto que les da su tierra – un tipo de manzana que esta genial) para ellos no existen los antibióticos. Los miman, los ejercitan y alimentan según sus necesidades para cuidar su estado de salud.

Al llegar al centro lo primero que te realizan es una charla para que seas consciente de tu compañero elefante. Allí aprendimos que un elefante …

1. come entre 200-300kg/día

2. sus snack son plátanos y caña de azúcar

3. beben 100 litros de agua/día aproximadamente (para beber agua se llenan la trompa de agua hasta la mitad (aprox son 2-3l cada vez) y después la expulsa en su boca)

 

4. sus gestaciones duran 2 años (nada que ver con el embarazo del ser humano, 9 meses)

5. Solo disponen de 4 dientes pero estos son gigantes!!

Entre muchas otras cositas. Importante tener en cuenta, nos lo recalcaron mucho, que el elefante de Tailandia no tiene nada que ver con el africano. El elefante africano no es juguetón pues, no se podrían realizar las mismas acciones que realizamos con el elefante thai.

Conocidos nuestros compis elefantes les fuimos a dar sus snacks, que para ello, primero tuvimos que recolectar la comida.

Que sensación darles de comer. Tantas trompas a la vez te ponen nervioso pero poco a poco les coges confianza y eres capaz de darle comida a todos ellos. La comida siempre debe darse en la punta de la trompa, nunca se debe poner en la boca del elefante!! Los elefantes no tienen una visión muy buena!! y lo ven todo de color blanco y negro, solo les destaca un poco el color amarillo, razón porque los plátanos los ven! porque claro, el plato se les da entero, sin pelar! Un elefante tal como come lo expulsa todo por las heces.

Alimentados ya, es hora de jugar! madre de dios que besos que dan los elefantes con su trompa! No tienen límites; te besan en la mano, el cuello,…cualquier parte de tu cuerpo que le proporciones. Ah, su besos son húmedos! Después de un beso de elefante quedas todo manchado de barro :).

 

 

 

 

 

 

Y ahora toca aprender a viajar con un elefante, pues para ello hay que conocer las instrucciones básicas de dirección como: sientate (posición que nos ayuda a subir al elefante), levantate (acción para iniciar la marcha), adelante, a la derecha, a la izquierda y atrás. Conocida las instrucciones el mahout (cuidador) te presenta tu elefante de viaje para que empieces a conectar con el antes de emprender la aventura en la selva. Que gran momento el primer contacto con nuestro elefante LANA. Fue genial!! Simpático, alegre, amable, … rápidamente hubo química. A la primera nos entendimos pues, pudimos iniciar de forma rápida nuestro viaje por la selva con Lana y su mahout (cuidador).

Por dios, que alto estas encima de un elefante! Y a que paso más tranquilo  anda! Y que huellas deja, vale mas no te pise!! Durante el viaje no hay que parar de darle indicaciones de lo que debe hacer porque a la que te despistas coge cañas de azúcar de la selva y empieza a comer y no hay quien lo pare. jajajjajaja

De película este viaje en medio de la selva con un elefante.

Y sorpresa al final, toca bañar a Lana en el estanque y zepillar su piel rugosa, gruesa y dura para darle un masaje de recompensa por la excursión. Ciertamente, dudamos que note mucho el masaje, jajajajajaja. Fue un momento muy divertido y merecido para todos.

Y para despedirnos de Lana, como no podía ser, sus últimos snacks. Que glotones que son los elefantes!!

Recomendamos mucho una experiencia con elefantes una vez a la vida! Recuerda que todo esto con el elefante africano no puedes hacerlo! Te puede atacar.!