Entre Riells y Sant Miquel del Fai encontramos las Gorgas del Tenes, una ruta llana con un tramo por pista y luego por camino. Entre gorgas hay algún trepador de paredes, pero es muy fácil de subir.

Se trata de una ruta – paseo sin dificultades y muy agradecida por los sentidos. Se puede disfrutar del agua, de la vegetación y la fauna propia de la zona.

La ruta comienza en el parking de la Iglesia de Riells donde allí, hay que tomar el camino que empieza travesando la carretera hasta encontrar un sendero que te llevará hasta la Fuente de la Pineda. Siguiendo por el camino, ya empezarás a encontrar las primeras gorgas; Geroni, Masdeu, Bainas y Negro. Después te encontrarás la central hidroeléctrica que antiguamente suministraba al pueblo de Sant Feliu de Codines. Esta central hidroeléctrica actualmente se encuentra abandonada. Y si sigues el camino, te encontrarás las restantes gorgas: Manelet, donde te puedes relajar, y el Bauma Rosa, que está situado justo debajo de Sant Miquel del Fai. Y para los más atrevidos, cuando llegues al final de la ruta, puedes trepar y situarte bajo el Salto de agua de Sant Miquel del Fai.

Después de esta ruta sencilla, corta y con encanto te puedes dirigir hacia Sant Miquel del Fai con el coche para poder entrar en su pueblo, un lugar de culto desde los tiempos más antiguos.

Las primeras noticias sobre la iglesia-cueva San Miguel son del año 997, año en que el conde Ramon Borrell se la dió al conde Gombau de Besora para que construyera un monasterio, habitado por una comunidad de monjes benedictinos hasta el 1567.

Posteriormente, fue regentado por sacerdotes seculares.

En el siglo XIX, los escritores románticos descubren la belleza de Sant Miquel del Fai y hacen conocer su historia y sus leyendas. Un espacio precioso donde queda todo muy bien resumido y explicado.

Así que, sólo te queda entrar en Sant Miquel del Fai, pagando un precio muy económico si vienes de Riells del Fai. Sólo entrar a San Miguel ya puedes divisar unas grandes vistas. Aquí dentro no hay pérdida, es un recorrido lineal y entretenido.

En nuestro caso destacaríamos el Salto de agua del Tenes, que se puede recorrer por detrás gracias a un pasillo interior húmedo y fresco (el mismo que se ve en la ruta de las gorgas del Tenes). Situación ideal para contemplar unas magníficas vistas y disfrutar de un espectáculo de agua.


Así como también, las cuevas de San Miquel nos dejaron sin palabras, nos quedamos maravillados como la naturaleza a lo largo de los años puede adoptar según qué formas en las piedras en tan sólo estas mojarse con agua. La cueva curiosa acaba con un lago subterráneo.

Y aquí en Sant Miquel del Fai, también tienes el escritor Pla en la Plaza del Reposo. Una estatua que no te dejará indiferente. Sin darte cuenta te encontrarás sentado a su lado y immortalitzando el momento.

Una salida muy recomendable para compartir con la familia, amigos o pareja donde podrás disfrutar de buena tierra, vista y cultura.